Si pudiese mirarte a los ojos, explicartelo y cantartelo bajito no lo dudaría, y si quiero irme y no me dejas será porque estoy embrujado. Escribe el encuentro en la pared de cal detrás de la equina con cisco negro, aprieta tu mano para que ralle los poros de piel de la calima. Seremos complices hasta el amanecer......cuando despierte del letargo y del recuerdo de tu mirada infinita llegaré a la hora despierta y te cantare hasta quedarme sin voz bajita.
Y aún así dude que fuese cierto lo que paso aquel día, presupuse que lo
entenderías cuando te dije que te asomases y me mirases por dentro para ver mi alma. Al parecer no fue
suficiente o no supiste entender la lectura. ¿No vistes las letras enmarcadas en
mis paredes?. Esas letras que describían
como yo era si te hubieses parado a interpretar. Solo leistes las primeras 1344
páginas, te cansaste de leer y obviaste como seria el final. Prejuzgaste cuales
páginas quedaban aun en blanco. Ahora no quieras volver tarareando tu melodía infinita
a orillas del mar, porque ese libro quedo anclado entre las rocas y la bruma de
olvido.
Pílon
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