miércoles, 29 de abril de 2015

MÍRAME POR DENTRO Y VERAS MI ALMA (AMOR Y DESAMOR)



Si pudiese mirarte a los ojos, explicartelo y cantartelo bajito no lo dudaría, y si quiero irme y no me dejas será porque estoy embrujado. Escribe el encuentro en la pared de cal detrás de la equina con cisco negro, aprieta tu mano para que ralle los poros de piel de la calima. Seremos complices hasta el amanecer......cuando despierte del letargo y del recuerdo de tu mirada infinita llegaré a la hora despierta y te cantare hasta quedarme sin voz bajita. 
Y aún así dude que fuese cierto lo que paso aquel día, presupuse que lo entenderías cuando te dije que te asomases y me mirases por  dentro para ver mi alma. Al parecer no fue suficiente o no supiste entender la lectura. ¿No vistes las letras enmarcadas en mis paredes?.  Esas letras que describían como yo era si te hubieses parado a interpretar. Solo leistes las primeras 1344 páginas, te cansaste de leer y obviaste como seria el final. Prejuzgaste cuales páginas quedaban aun en blanco. Ahora no quieras volver tarareando tu melodía infinita a orillas del mar, porque ese libro quedo anclado entre las rocas y la bruma de olvido.
 
Pílon

martes, 28 de abril de 2015

LAS VISTAS DESDE MI VENTANA


 Señora Lucía permítame el compromiso, ¿porque caen tardes y tardes mirando al horizonte junto a esa ventana? Como puede sentir, solo hay prado verde y lluvia, una primavera tras otra. Si usted sabe que no quedan santos en el cielo a los que no rece por las noches. Se le pasan los días con la toquilla y el batín negro congelado. Dicen sus vecinas que desvela y destapa al amanecer desde este balcón, sin miedo ni compromiso. Recuerde cuando llegaba y le regalaba una sonrisa por cada cuna.
Joven, aún recuerdo como mis manos y mi cuerpo temblaron al partir aquel día. Y le prometo que no me olvido de echar en agua las flores de siempre, por los aniversarios que nunca llegaron, aunque queden en el recuerdo nublado por los años. Donde quedaron esos paseos de la mano y esos “te quiero” junto al limonero como testigo, ese recuerdo si lo tengo fresco, con mis helechos y mis macetas mirando, y que no le falte el agua a esa regadera…..Que no le falte nunca.                                                
Joven deje que esta ciega por los años le diga algo…. Aunque tenga el miedo metido en mi cuerpo de aquella noche, la ultima vez que vi a mi Juan partir a los cielos fue desde esta ventana, ahora que no puedo verlo solo tengo estas vistas como mi ultimo recuerdo.

Pílon

domingo, 26 de abril de 2015

EL SIGLO DE UNA AMISTAD

Despierto por primera vez en la habitación fría y vacía de un hospital, al cabo de dos días se oyen sollozos y lloros dos puertas mas allá..... Tan solo dos días.
Diferencia mínima e irrisoria que obstante marcaría un antes y un después. Podría decir que entre juegos y risas, ratos y años se moldeó la amistad más pura que puede reclamar una infancia. 
Hay veces que sueño con momentos puros, como si el tiempo no hubiese pasado, como si hubieses estado fuera y volvieses por instantes. Hay veces que sueño y es tan real que aún queriendo engañar a mi mente y mi alma, la realidad mísera asoma y en la almohada lágrimas posan. 
Esta herida sigue sangrando como el primer día, la historia siempre se repite, la calima, la llamada, la inquietud, la noticia y la soledad..... y mi soledad. Ese sitio reservado en mi mitad que sigue vacío he incierto y así terminará.
Siempre me quedará ese camino de silencio y respeto que con cada año que pasa cuesta más, pero no importa, cuando las fuerzas fallen, una lata llena de flores y amarrada al bastón llegarán a tu altar.
Vuelvo pensativo sin mirar atrás, deseando de que vuelva otro año y otra cita, tu legado me pregunta por ti, les cuento las tardes y tardes moldeando el patio de las margaritas.
Mitad de mi mitad espera a que llegue ese día.


A 25 del 27 del 1996

Pílon

jueves, 23 de abril de 2015

HUEVOS CON PATATAS


Data del año 1953 en plena posguerra, un alboroto se produce en un patio de vecinos, varias mujeres pelean por alcanzar una gallina, ya no solo por el sustento de comer, sino por los huevos que pone y alimenta durante un año a la familia que se le otorgue dicha  suerte. La familia Trigueros se dispone a comer, en la mesa sentados están Galileo  padre y cabeza de familia, Alba su hija mayor; Marta su hija menor, y Sabina su mujer. En el centro de la mesa una olla de latón golpeada y sopa de pan con cebolla en su interior, bajo ella un mantel de plástico con adornos de frutas. Galileo irrumpe la conversación de las damas diciendo que hay que sacar dinero de donde sea porque con tan solo un jornal en el pueblo es poco para llevarse a la boca, aun así tenían su economato para así satisfacerse casi a si mismos. Al pronto llaman a la puerta, (cabe resaltar que Sabina era un tanto especial y esperpéntica), abren la puerta y es Carmen la hija de la vecina de al lado diciendo:
Carmen: “doña Sabina dice mi madre que me de usted un cuarto de alubias”
Sabina: “traes el dinero”
Carmen: “señora se le pagara en cuanto trabaje mi padre que va a ser pronto”
Sabina:”pues le dices a tu madre que se acabo el vivir de pedir, y que no le voy a aportar nada hasta que no traiga el dinero”
Carmen:”si señora”
Cuando Carmen llega a su casa se encuentra con la sorpresa de que su madre a sido la afortunada en obtener la gallina del patio. Con el poco dinero que tenían compran medio kilo de patatas, concretamente tres, para Carmen, su madre Leonor y su padre Antonio.
El almuerzo del día será huevos con patatas, con un poco de agua y un chusco de pan medio duro pero aun comible. Se podía filtrar por sus ojos la felicidad en el rostro de aquella familia pobre, se podía sentir como se le iba la vida en cada mojada del pan en el huevo, aquel 24 de Diciembre del año 1953, fue especial porque por primera vez pudieron celebrar la navidad de la mejor manera posible. Su manjar de huevos con patatas quedaría en la posteridad como el plato más sabroso que jamás probaron.
Aun hoy día veo a veces en una foto la sonrisa de aquella familia.

A veces en la vida poco es mucho, y la necesidad nos hace sacar lo mejor de nosotros.

Pílon

LA IGNORANCIA DEL IGNORANTE


Un día nos levantamos ricos, otros días somos demasiados populares, otros tantos queremos engañar al pobre, robar al desamparado, presumir de lo material, algún que otro pensamos en ser adinerados, burgueses porque el plebeyo no se lleva. Todos nacimos y venimos del mismo sitio, aprendemos a andar, a correr y a comer de la misma manera, de padres distintos, familias distintas y educación distinta. Poco a poco se perfila una vida que a cada cual le toca vivir de una manera y yo diría que a veces contenciosa y afana. 

Un día estando comprando chocolate llego un joven de unos 30 años, moreno de piel tersa, apuesto y de buen ver, con gabardina por los hombros, guantes de cuero negros y mascota. Dado que los prejuicios en su momento aprendí a dejarlos a un lado así lo hice y siempre lo hare, pero cabía resaltar en el fardo del bolsillo de su camisa como asomaba un fajo de billetes de los grandes. El dependiente se quedo mirando por el asombro, y el joven apuesto respondió con la ofensiva de: “si señor el que puede puede, así son las cosas”. El joven pago y se marcho de la tienda con aires de caballo andaluz en pleno rejoneo. 

3 años después volví a la chocolatería y hablando con el dependiente llego de nuevo el joven, no parecía tener 30 años mas bien 50, con botas viejas agujereadas y un chaleco verde botella perforado por la mugre, con barbas de semanas y oliendo a alcohol por todos sus poros. El dependiente le obsequio con una barra de pan y un poco de agua para que pudiese comer al menos ese día.  El dependiente miro al joven fijamente a los ojos y este sin pensárselo dos veces, murmuro con voz tranquila, “si hijo, el que puede puede y así son las cosas”. 

La humildad nos engrandece por día. 

Pílon

miércoles, 22 de abril de 2015

DIBUJANDO SONRISAS A LAS 9 Y 3



Marcaba las 9:03 de la noche, en el  interior de un tren de cercanías, el cual refleja un mero escenario de trabajadores que vuelven a casa después de un duro día de trabajo, de gente con compras, de parejas inquietas, de mera tranquilidad, donde se hacia el silencio, donde solo se oía el tras tras de las vías. Sin saber como, quien, de donde, aparece un transeúnte con una maleta, una gorra y un cajón. Nadie se inmuta, nadie se mueve, nadie sospecha lo que en unos instantes ocurriría.

De pronto el hombre se transforma en mago, saca de su maleta una simpática y a la vez macabra marioneta, y comienza la música. Todo el mundo observa, empieza el espectáculo, aquello ya no era un tren de cercanías era un teatro, aquel hombre no era un simple transeúnte, era un mago, aquella maleta no era una simple maleta, era una marioneta llena de sueños, el hombre se mueve junto a la marioneta al son de la música, una música melódica que entra en los oídos de los espectadores recorriendo su cuerpo hasta llegar a sus entrañas a sus sentimientos a todo su ser.

Poco a poco el espectáculo termina, el teatro vuelve a ser tren, todo vuelve a la normalidad, todos despertamos de aquel sueño, pero con rasgos distingos, hay gente que sin saber porque tiene lagrimas en los ojos, otras no parpadean de emoción, otras tantas muestran indiferencia, y yo quedo contento y con una sonrisa dibujada en mi cara.

Toda la vida le estaré agradecido a  aquel transeúnte que de manera repetitiva murmuraba antes de bajarse en la siguiente parada que porque hacia aquello, mostrándose inseguro, con miedo, indeciso, asustado, dándole vergüenza pidiendo disculpas y diciendo: "es una locura", escondiendo  la cabeza y deseando como si se le fuese la vida escapar de aquel tren donde él transformo en teatro.

A veces la necesidad nos hace ser distinto a quienes creemos ser, a veces  nos hace hacer cosas que jamás pensamos, pero me quedo con lo bueno de todo esto, y es que ese transeúnte dibujo muchas sonrisas y se llevo la limosna en su gorra agujereada de muchos de sus espectadores, puedo decir que ha sido de los mayores espectáculos que jamás he visto.

GRACIAS AMIGO TRANSEÚNTE.

Pílon