Madre……
Abunda una ignorancia generalizada que mezquina y
provocadora, rechaza toda la importancia que requieres. Por motivos
desconocidos e inhumanos el comportamiento de tus hijos es incoherente.
Pero yo conservo de ti una imagen, asomado al balcón del
infinito y pudiendo ver el manto de estrellas que ofrecen tus entrañas. Porque
alguna vez bebí de ti, ese agua fría del nacimiento virgen de tus montes, porque
en tardes de invierno volviendo con la compañía de una gran amistad, me acariaban
las gotas de aguacero de las venditas nubes, sin miedo alguno a la humedad, sin
paraguas, con la camisa abierta a torso descubierto para sentirte. Porque hueles
a pan con aceite en una mañana de aquellos Domingos de hace tanto…. Porque inundas
con el salado aroma suave de la orillita de la marea. Y sigo paseando por tus
caminos abriendo mis brazos, para tocar con las palmas de mis manos el
terciopelo de tus flores. La luz de la tierra calma, me envuelves, me abrazas
con tus ramas, con tus hojas me acaricias y solo puedo dejarme llevar y volver
a encontrarme a mi mismo. Déjame murmurarte que conmueves mis sentidos, cuando
toco el agua de tus ríos, cuando oigo crujir los troncos de tus hijos, cuando
puedo ver el verde pasto fino en tus praderas, cuando puedo llevarme a la boca
tus frutos, hasta puedo oler la brizna de la savia de tus hojas caducas. Eres
tan esencial en mi que incluso se donde posare mis cenizas gratas, justo en
cualquiera de mis sentidos me basta, solo así, se que podre agradecerte de
manera efímera e infinita todo lo que das por mi a lo largo de una vida.
Pílon
No hay comentarios:
Publicar un comentario